viernes, 31 de julio de 2009

DEL CABELLO: ALGO MÁS



No importan su color, ni su estructura. En primer lugar, la longitud el cabello debe ser proporcional al tamaño del cuerpo. A las mujeres altas les favorece llevar el pelo largo y abundante, mientras que, por el contrario, a las bajitas les sienta mucho mejor el cabello corto, que hace la cabeza más pequeña.

El pelo muy corto en las mujeres muy altas casi siempre desproporciona el tamaño del cuerpo en comparación con el de la cabeza. Igual ocurre con el uso de algunas prendas como los pulóveres de cuello alto y vuelto o cualquier otro tipo de complementos y diseños de vestuario que tapen mucho la cabeza, incluidos los peinados muy aplastados.

RECUPERA TU CABELLO
El exceso de exposición al sol y los baños de mar, piscina y río, castigan terriblemente el pelo. Prueba recuperarlo con productos naturales que lo nutran, hidraten y refuercen.

Acude a los masajes y acondicionadores El aceite de aloe vera, nuestra conocidísima sábila, mezclado con un poquito de miel ayuda mucho al cabello dañado. Con este preparado date un suave masaje por todo el cuero cabelludo y luego espárcelo desde la raíz hasta las puntas.

Especial para las rubias y pelirrojas resulta el enjuague con infusión de manzanilla.

Nada más fácil de preparar: utiliza un litro de agua y una taza de flores de manzanilla, ponlo todo a hervir y deja reducir el agua por lo menos un cuarto, antes de retirarla del fuego. Ponla a enfriar, finalmente cuélala y listo tu enjuague. Pero si eres trigueña, no te preocupes, acude a las hojas de romero. Las castañas tienen en la levadura de cerveza una gran aliada. Y también, con un chorrito de limón o vinagre se suavizan todos los cabellos independientemente de su color y su textura.

Para los cabellos muy rizados, con horquetillas, quebradizos, un tratamiento con yema de huevo y aceite, o mayonesa con miel, constituye una efectiva recomendación.

AUTOMASAJE
La función del masaje capilar va más allá de estimular la irrigación sanguínea. También libera al cuero cabelludo de partículas muertas que se adhieren sobre la piel del cráneo y bloquean las terminaciones nerviosas y capilares.

Un momento ideal para efectuarlo es en el proceso del lavado de cabeza. Si usas productos medicinales, la acción del masaje propicia muy buenos beneficios, y es una acción relajante.

Realiza el masaje con las palmas de las manos y las yemas. Con los pulgares sobre las orejas, distribuye los dedos por las raíces capilares.

Mueve vigorosamente todo el cuero cabelludo. Haz pequeñas sesiones con firmes movimientos circulares con la yema de los dedos, nunca uses las uñas, pues dañan tu cuero cabelludo. Hazlo sentada.

Delante de una mesa o de una coqueta, donde puedas apoyar los codos cómodamente. Así resulta mucho mejor.

Un buen masaje solamente requiere cinco minutos. Si lo realizas dos veces por semana aseguras el desarrollo de una barrera natural contra las afecciones que tienen como punto de partida una insuficiente circulación sanguínea.

No es ocioso repetir que un cabello lustroso y fuerte parte de un cabello limpio y cuidado.
Lavar el pelo por lo menos una vez por semana garantiza su limpieza.

Frecuencia que debe ser cada dos o tres días si hace calor o si el cabello es excesivamente grasiento.

NATURALEZA EN TU PELO
Desde el coco a la naranja, pasando por el aloe vera y la manzanilla, alíate con los ingredientes naturales para el cuidado y mantenimiento del cabello. Actualmente la cosmética capilar aprovecha gran cantidad de ingredientes naturales para nutrir y mantener la belleza de los cabellos. Por ejemplo:

La masa del coco hidrata y fortalece el pelo. Esta pulpa triturada se convierte en un excelente acondicionador, y su aceite tiene una acción tonificante y protectora.

Naranja para mantenerlo joven. Su alta concentración en vitamina C retrasa el envejecimiento prematuro. Esta fruta favorece, además, el incremento de colágeno en la fibra capilar.

Aguacate para suavizar. Su contenido en vitaminas D y E ayuda a mantener el pelo nutrido y suave, además tiene magnesio, fundamental para fortalecerlo. Usado como mascarilla combate la resequedad. Un masaje de 15 minutos con su pulpa resulta una verdadera bendición.

Manzanilla para dar brillo. Contribuye a eliminar el picor y la descamación que en ocasiones afectan el cuero cabelludo. Como enjuague final, mantiene el tono claro de los cabellos rubios y los deja brillantes.

Rosas para dar volumen. El extracto de estas flores, en un enjuague final, vuelve suaves y sedosos los cabellos resecos. Les aporta brillo y vitalidad, por lo que si tienes el pelo maltratado y débil, utiliza el agua de rosas para aumentar su lustre y volumen.

Aloe vera para ganar flexibilidad. En los cabellos sanos la sábila (aloe vera) funciona como un acondicionador al penetrar en las raíces más profundas. Las sustancias de esta planta tienen una composición química similar a la queratina, que es la proteína esencial del cabello. Por esta razón lo rejuvenece y proporciona mayor elasticidad y flexibilidad. Lo hace menos frágil.

El aceite nutre. Hazte una mascarilla de aceite, con ella masajea suavemente el cuero cabelludo, llevándola hasta las puntas. Déjala actuar por lo menos una hora y luego lávate el pelo normalmente. El ideal es el aceite de oliva, pero el de cocina también soluciona.

Yogur y miel para fortalecer y suavizar. Si tienes los cabellos claros, esta combinación de productos resulta muy beneficiosa para embellecer el pelo.


Fuente:

Mujeres

31/07/09



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