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martes, 3 de noviembre de 2009

Errores más comunes en una dieta


El nutricionista y entrenador de las estrellas José Fernández nos dice cuáles son los siete errores más comunes en una dieta que hay que eliminar para que bajar de peso no sea una tarea difícil.
Siete mandamientos
Eliminar completamente los carbohidratosLos carbohidratos son la principal fuente de energía en el cuerpo y jamás deben ser excluidos de una buena alimentación, pero solo bien administrados logran su objetivo principal, esto quiere decir que su consumo debe ser en el desayuno (y/o) almuerzo, de esta manera tienes el resto del día para poder quemarlos. Una dieta sin carbohidratos solo logrará que pierdas peso temporalmente, pero en cuanto los comiences a consumir de nuevo vas a subir incluso más libras de las que ya tenías... recuerda que todo en esta vida es cuestion de balances, se puede comer bien, pero sin excesos.


Dejar de comerMucha gente deja de comer porque cree que así bajará de peso, pero pasa todo lo contrario, pues mientras más veces comas, más rápido funcionará tu cuerpo y de la misma manera aumenta el metabolismo, que es el encargado de quemar todas esas calorías que sobran y absorber los nutrientes necesarios. Comparemos el cuerpo con una chimenea llena de madera encendida, si no le echas madera, el fuego se apaga, ¿verdad? Pues bien, eso mismo pasa con nuestro cuerpo, hay que echarle comida para que esté permanentemente en funcionamiento, pero si lo haces más cantidad de veces (en menos porciones) va a funcionar mejor y más rápido.No tomar aguaEste es uno de los errores mas grandes que se comete al querer bajar de peso; recordemos que mas del 75% de nuestro cuerpo está compuesto por este líquido y que es vital para aumentar la secreción de fluidos como el sudor y la orina que es precisamente por donde se eliminan todos las toxinas.Existe la mala percepción de que tomar agua nos hace subir de peso, ya que muchas personas que lo hacen no van seguido al baño y al retener todo el líquido que consumen, suben de peso; pues bien, la culpa no es del agua que tomamos sino de la cantidad de sodio que no permite que éste preciado mineral cumpla su objetivo; para eso hay que disminuir el consumo de sodio y verán de qué manera esto comenzará a cambiar.Tomar pastillasSolo te haré un par de preguntas al respecto: ¿Vas a tomar pastillas el resto de tu vida? o ¿Vas a alimentarte saludablemente el resto de tu vida? Dejar de comer el resto del día como "castigo" Si estás haciendo una dieta y por algun motivo "caes en la tentación" y a la hora del almuerzo te comes ese postre delicioso que tanto te gusta, ¿Qué es lo que hace la mayoría de la gente? No comer nada el resto del día. ¡ERROR! Es muy comun que se rompala dieta y lo mejor que se puede hacer es precisamente comerte tu comida correcta tres horas después del "gran pecado". Te diré por qué. Esa comida saludable que vas a ingerir va a lograr que el metabolismo del cuerpo siga aumentando y de esa manera ayudará a quemar más rápido aquel famoso postre; pero si no comes nada, tu metabolismo estará tan lento que lo único que lograrás es que ese dulce del almuerzo se quede allí haciendo de las suyas. Seguir dietas recomendadas por amigos ¿Alguna vez has escuchado aquello de que "cada ser es uúnico e irrepetible"? Pues bien, eso es exactamente lo que debes tener en cuenta a la hora de hacer la dieta que hizo bajar mas de 10 libras al vecino en solo una semana, o la dieta de la sopa con la que tu actriz favorita se puso fabulosa para su más reciente película.Tener una nutrición saludable diseñada por un profesional de acuerdo a tu propio cuerpo, a tus condiciones médicas, incluso a los gustos por ciertas comidas es la manera correcta de lograr tu peso ideal, pues no se trata de perder peso para la fiesta que tenemos el próximo sábado, sino lucir espectaculares por el resto de nuestras vidas.No saber leer las etiquetasLas dos palabras de moda últimamente: fat free. Aquí el asunto pasa por los "servicios" (serving); no es que el producto completo tenga los gramos de azúcar que allí te dicen, es que esa cantidad de sodio o de carbohidratos que aparecen hay que multiplicarlos por la cantidad de servicios que se indican, en otras palabras, te dan la cantidad incompleta de estos ingredientes para que tu no solamente te alimentes mal, sino que como si fuera poco te tienes que tomar la molestia de hacer la multiplicación que ellos no hicieron por ti... ¿Qué tal?Recuerda que comer saludable y balanceadamente es mucho mejor que dejar de alimentarte o hacerlo mal.


Fuente:

Univision.com

3/11/09



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miércoles, 28 de octubre de 2009

Es posible adelgazar comiendo más veces al día


Al reducir la ingesta de alimentos el cuerpo crea depósitos de grasa adicionales

Puede que algunos se pongan a dieta después del mandato todo aquellos a quienes más se les nota un sobrepeso ganado en los últimos años. Para ellos, una buena noticia: lo pueden lograr comiendo más. No se trata de comer cualquier cosa, sino de hacerlo más veces al día, de forma balanceada y variada. Tatiana Cova, especialista en Nutrición Clínica en Endocrinología y Metabolismo, perteneciente a la American Society for Parenteral and Enteral Nutrition, explica que fraccionar las comidas, y hacerlas más diversas, es la nueva tendencia nutricional que se impone en el mundo. La especialista comenta que es correcto cumplir con las tres comidas principales al día y que, además, deben intercalarse algunas meriendas ligeras, incluso en la noche, si la persona se acuesta muy tarde. Es contradictorio, pero quien suprime alguna de las tres comidas engorda en vez de adelgazar. Esta paradoja se debe a dos factores principales. El primero es de tipo metabólico, pues al recibir comida con menos frecuencia el organismo se "reajusta" creando reservas adicionales de grasas y obteniendo nutrientes de sitios inusuales, como los músculos. El segundo factor es reactivo. Al no consumir ningún alimento durante tantas horas la persona siente más hambre y tiende a exagerar en la siguiente comida. Explica que los alimentos son el combustible del cuerpo. Si no los recibe con la frecuencia debida tiene que adaptarse y en ese proceso compromete, incluso, hormonas y enzimas y eleva reservas de grasa. "Por eso, si se elimina una comida, al inicio se adelgaza, pero al poco tiempo se engorda otra vez. Se crea desorden metabólico", dice. Si se suprime el desayuno, la falta de nutrientes afecta directamente el rendimiento durante el día. Si se prescinde de la cena, el ayuno resulta muy largo para el cuerpo y los efectos metabólicos son más graves. "Tener sobrepeso no quiere decir que se está bien alimentado. Puede haber malnutrición por exceso, y eso ocurre en todas las clases sociales. La obesidad la provoca el sedentarismo, la selección indebida de alimentos, el exceso de comidas industrializadas o por buscar saciarse con gran cantidad de harinas", afirma. Y sentencia: "Para adelgazar, hay que buscar un equilibrio entre lo que se consume y lo que se gasta. Se trata de comer balanceado y variado y de hacer más ejercicio".


Fuente:

El Universal

27/10/09



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lunes, 26 de octubre de 2009

Cómo ser un “perdedor exitoso” de kilos


Nueve de cada diez personas que realizan dietas para bajar de peso vuelven a engordar cuando terminan el tratamiento. “Incluso llegan a superar la cantidad de kilos que pesaban cuando iniciaron el régimen”, asegura el doctor Ricardo Chiosso, especialista en medicina nutricional y obesología de la Universidad de Córdoba.Apenas entre un 10 y un 15% de los pacientes que requieren asistencia profesional para reducir su índice de masa corporal logra mantener su peso a los tres años de haber logrado el descenso, según las estadísticas que arrojan los últimos trabajos de investigación realizados a nivel mundial.“Este alto índice de reincidencia se debe además al abandono de los hábitos saludables de alimentación adquiridos durante el tratamiento y a la reincidencia en conductas peligrosas que facilitan el incremento de la masa corporal”, agrega el profesional. Graciela tiene 48 años y cuando requirió la asistencia profesional pesaba 88 kilos y tenía un índice de masa corporal de 32, con lo que necesitaba bajar unos 10 kilos para salir del cuadro de obesidad y entrar al rango del sobrepeso.“Luego de un año cumplí el objetivo que me había propuesto, cuando voy al consultorio, el médico me dice ahora vamos por otros diez kilos. Me quería morir, porque el esfuerzo había sido tan grande, que imaginarme duplicándolo me deprimía muchísimo. Entonces volví a comer y recuperé el peso que tenía hace un año. Muchas veces los médicos te maltratan y una termina sintiendo la presión y abandona”, relata la mujer.Según el análisis de los profesionales consultados, los “perdedores exitosos de peso” son aquellas personas que tras haber reducido su masa corporal logran mantener un peso saludable a largo plazo.“El éxito no es ni bajar rápido ni bajar mucho, cualquiera que diga lo contrario está mintiendo con fines comerciales, porque la verdad científica sostiene que el éxito se obtendrá realmente cuando el paciente pierda el 10% de su peso a lo largo de un año”, añade Chiosso.Para Daniel Thierer, especialista en psiconeurofarmacología, “el mejor fármaco es la palabra, es decir que si la persona puede ser persuadida de los beneficios de esta pérdida moderada, corre menos riesgos de rebotar y recuperar el peso que bajó durante el tratamiento”.La situación de Rodolfo es complicada. A sus 31 años, padece un sobrepeso que derivó en problemas de salud. “Tengo el colesterol por las nubes, me agito cuando camino, tengo palpitaciones”, describe el oficinista que realiza tareas sedentarias. “Todas las semanas comienzo un nuevo régimen para adelgazar, pero lo abandono porque no tengo paciencia para ver los resultados y me bajoneo”, completa. “Bajar rápido de peso provoca estrés y hacerlo lentamente desanima, desalienta al paciente”, apunta Chiosso.De acuerdo a la Guía de práctica clínica para el manejo del sobrepeso y la obesidad en personas adultas, editada por la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición, los “perdedores exitosos de peso comen seis veces al día, lo hacen en cantidades pequeñas, nunca repiten, consumen abundante agua, realizan actividad física tres veces a la semana y se efectúan controles periódicos con un profesional competente”.


Fuente:

Crítica de la Argentina

26/10/09



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lunes, 19 de octubre de 2009

¿Qué comer para adelgazar?


Algunas veces nos hemos puesto a pensar si los alimentos conocidos como dietéticos nos hacen subir de peso.
La respuesta a esta pregunta es que totalmente todos los alimentos tienen calorías. Ahora bien, los llamados dietéticos se hallan reformados en su composición con relación a las versiones únicas de los mismos productos, aquellos que se emplean para cubrir las exigencias de nutrición y alimentación comunes. Una muestra son los alimentos para celíacos que no tienen gluten, o los alimentos fortalecidos, en estos casos logramos ver que no todos los productos dietéticos son de bajas calorías o favorecen a la pérdida de peso.
Un alimento light tiene que ser comprimido en calorías, grasa o azúcar y esta disminución tiene que ser del 22% en relación al contenido que posee la versión original del mismo producto.
Los alimentos llamados “cero” suelen representarse a cero azúcar o grasas y no a cero calorías a pesar que un alimento light o cero posee menos calorías que la versión original de este mismo producto. Por ello es elemental leer la etiqueta nutricional y de todas formas comer este tipo de alimentos con moderación.
La cantidad de líquidos a ingerir por día cuando se está efectuando una dieta es de 2,5 litros diarios, lográndose escoger entre agua mineral, soda, gaseosas, jugos, infusiones, caldos, pero siempre en sus versiones light.
En cuanto al tipo de infusiones logran ser café (descafeinado), té, cualquiera de los tipos que existen, de hierbas, verde, saborizado etc., indiscutiblemente todos sin azúcar.
No es aconsejable cuando se está efectuando una dieta para adelgazar ingerir bebidas alcohólicas, ya que el alcohol tiende a fijar las grasas.
Los lácteos deben ser eternamente descremados o magros, una muestra son los quesos blanco untable o los llamados cero grasa.
Las frutas y verduras en un plan para bajar de peso son eternamente aconsejables pues aportan saciedad, logran consumirse hortalizas ya sea crudas o cocidas y frutas frescas, asadas, envasadas al natural light y tratando de sortear aquellas como la banana, uva, higo, que poseen alto contenido de hidratos de carbono.


Fuente:

Primera Página

20/10/09



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jueves, 17 de septiembre de 2009

Dieta a los 20, a los 30 y después de los 40


Si su sobrina de 20 años ha seguido una dieta maravillosa y los resultados estéticos y de salud han sido magníficos, seguramente usted querrá seguir el mismo régimen alimenticio.Pero tenga en cuenta que usted ya pasa los 30 años y algunas restricciones de la dieta de ella, son fundamentales en su alimentación.No se trata de ‘copiar’ una dieta sino de tener claro que su organismo es diferente al de los otros.Lo mismo pasa con la niña de 20 que desde ahora sigue la dieta de su mamá.Ella necesita más calorías, debido a la actividad física que realiza durante el día.Por eso, tenga en cuenta siempre la asesoría de los profesionales en nutrición, estética y salud para que elija la dieta que más se adapte a su edad y su ritmo de vida.LA VOZ DEL EXPERTOSandra Sierra / Nutricionista¿A medida que avanza la edad cómo debe ser la alimentación diaria? En el día, la alimentación debe estar así: carbohidratos entre un 55 y 60 por ciento, proteínas entre un 10 y 15 por ciento, grasas entre un 25 y 30 por ciento, así como un promedio de frutas y verduras en cinco porciones diarias. Por lo general, se recomienda que tres de las porciones sean frutas enteras y no en jugos así como las verduras, en lo posible, crudas o máximo entre 7 y 10 minutos de cocción.Si se hace el balance de la alimentación de esta forma, no importa que pase la edad. Poco a poco se pueden ir disminuyendo los azúcares y las grasas, se deben ir manejando moderadamente los cereales y disminuir las proteínas poco a poco, pero no en su totalidad porque de igual forma se seguirán necesitando para la realización de tareas específicas”.A los 20Usted necesita mucha energía a esta edad porque vive la etapa más activa de la vida. No sólo tiene que asistir a la universidad sino agregar a su agenda demasiadas actividades sociales. Fiestas, viajes, tarde de gimnasio, largas jornadas de trabajos en grupo.Por eso, es probable que empiece a cambiar el estricto régimen alimentario que tenían sus papás todos los días, por la famosa comida chatarra. Es posible que comience a consumir un traguito en las fiestas y esto empiece a elevar su masa corporal.Si cambió de ciudad o se independizó, es viable que se exponga a la comida de restaurante. Por eso, está en usted saber seleccionar un carbohidrato, una proteína, una harina. No tiene que comer todo lo que le sirvieron: tres papas, cuatro yucas, arroz y sopa de pastas. No. Está en usted balancear en lo posible su porción diaria. Si está aburrido de comer fuera de casa, lo mejor es organizar su agenda y el fin de semana ir de compras para dotar muy bien su nevera.Necesita ser más maduro en las compras, por eso, pídale a su mamá que le enseñe unas cuantas recetas y dedíquese a preparar sus alimentos sanamente.Recuerde que a esta edad la recomendación es: no suspender los lácteos pero consumir productos descremados, evitar en lo posible comidas rápidas. Lo mejor es una fruta en la universidad, una galleta integral y consumir agua en cantidades.Máximo tres fritos a la semana. Prefiera los jugos naturales por la gaseosa en la cafetería.Y no olvide el principal consejo: no hay nada que le dé más vitalidad para comenzar una extenuante jornada que el desayuno. Por eso, deseche de su mente la frase “desayuné un café”, “comeré en la universidad una empanada con gaseosa”, “no me queda tiempo para hacer desayuno, mejor almuerzo muy bien”.A los 30Todo el mundo sabe que después de los 30 años se hace más complicado bajar de peso. Ya no será el mismo esfuerzo sino un poco más que cuando tenía 20, pues su metabolismo empieza a hacerse más lento.Por eso, es normal que usted a esta edad disfrute de la independencia y sea alérgica a la cocina, se le queme el agua hervida o corra con la suerte de saber una sola receta: espaguetis o carne asada con papas a la francesa.Es posible que a esta edad también tenga una relación sólida y atraviese por el famoso síndrome de las parejas: el sedentarismo.Esto la lleva a preferir una tarde de películas con golosinas junto a la mesa de noche, pizza, gaseosa en lata, helado. Por su mente no pasa ir a caminar, a nadar, a trotar, a montar bicicleta. Es más, su cicla montañera la dejó en el baúl de los recuerdos, en casa de sus padres.Ante este panorama, lo más probable es que empiece a subir de peso.Para eso, la principal recomendación es introducir en la nevera frutas, verduras y ante todo legumbres. Acostúmbrese a ir al supermercado los fines de semana. Ese día, aprovéchelo para seleccionar los productos. Si está en su bolsillo elija productos biológicos, no olvide frutas que pueda llevar a su oficina y cambiar por el molesto café y cigarrillo. Los nutricionistas le recomiendan a las mujeres que tienen planes de embarazo, consumir muchos productos verdes. Cambie de frutas todas las semanas para que no caiga en la monotonía y visite las tiendas naturistas para que agregue a su canasta ‘maní’, ‘ciruelas’, ‘frutas deshidratadas’.Pasando los 40Su cuerpo estará consumiendo menos calorías, empieza la etapa de la menopausia y a pesar de que come lo mismo, siente que se está subiendo de peso mucho más rápido.Por eso si empieza a sentir esos cambios, es necesario que visite a su médico de confianza, solicite visita al nutricionista y establezca junto a este profesional los alimentos que más le agradan a su paladar y los que más poderes nutritivos tienen. Los productos que más le aportan calcio no deben desaparecer de su dieta, pues a esta edad empiezan la presencia de osteoporosis. Es necesario que aprenda a balancear su dieta, que ubique junto a la nevera qué consumirá día a día.Si no cocina, pídale a su empleada que le organice día a día los alimentos. Existen dietas bastante saludables y tentativas al paladar.LA VOZ DEL EXPERTOJairo Ernesto Reyes / Médico esteticista“Después de los 20 años las personas nunca deben dejar de comer proteínas, que son las que los ayudan a formación de huesos y músculos. Tampoco deben suspender los carbohidratos que son fuentes de energía rápida. Los azúcares sí se pueden disminuir y consumir sólo la fructuosa, azúcares de las frutas. Las grasas se pueden disminuir sin problema.Uno de los problemas de las niñas jóvenes tiene que ver con las dietas hipocalóricas que siguen. Esto les genera hipoglicemia, episodios de lipotimias, trastornos metabólicos, llevando a que el organismo se descompense porque aparece ese déficit de calorías.En los adultos se habla mucho del déficit de calcio. Ellos, por lo general no consumen leche y en esta se encuentran las vitaminas hidrosolubles como la Vitamina D y el calcio porque son constitutivos del hueso. Al presentarse esos déficits de calcio, el cuerpo recurre a los depósitos de calcio que hay en los huesos, produciéndose la osteoporosis.En las dietas alimenticias de las personas adultas tampoco pueden faltar las verduras, ya que en ellas se encuentran el cobre, el magnesio, el fluor y el zinc”.LISTAAsí se debe alimentarA continuación, conozca los grupos de alimentos que necesita el organismo y la forma como debe ir graduándolos, de acuerdo con la asesoría de la nutricionista Sandra Sierra.1 Primer grupo: Cereales, raíces y tubérculos. Responsabilidad: Son los encargados de brindar energía. Por lo general, las personas que hacen dietas rigurosas los eliminan de su alimentación. Riesgo: Aparición de dolores de cabeza. Recomendación: No eliminarlos de su dieta, sólo disminuirlos. 2 Frutas y verduras Responsabilidad: Regularizan el metabolismo, hacen que el cuerpo funcione de manera adecuada, aportan vitaminas, se encargan de la buena digestión, cuidado de la piel, absorben nutrientes, aportan fibra al organismo. La vitamina C que se encuentra en la guayaba, mandarina y naranja, ayuda a la absorción de hierro y al desarrollo cognitivo. Riesgo: Presentará problemas de digestión, falta de fibra, problemas de hierro. Recomendación: Consumir las frutas enteras y las verduras crudas. 3 Carnes El pollo, la res y el pescado son importantes en cualquier dieta. Lo mismo las leguminosas como los fríjoles, lentejas. En este grupo se encuentran también las mezclas vegetales que incluyen alimentos como la harina de soya. Este grupo aporta al organismo las proteínas y ayuda al crecimiento de tejidos, así como al sistema inmunológico.Riesgo: Si el consumo es bajo se pueden sufrir varias enfermedades, debido a la falla en el sistema inmunológico. Recomendación: Consumir una dos porciones diarias.4 Lácteos y derivados La leche, el yogurt, el kumis, el queso, los huevos, proporcionan proteína de alto valor biológico, ya que contienen todos los aminoácidos para que el cuerpo sintetice tejidos. Además, no puede descartarlos dentro de su dieta puesto que le aportan calcio para sus huesos, dientes y contribuyen en la contracción muscular.5 Azúcares Este es el grupo menos relevante en las dietas, ya que se recomienda más en los niños para proporcionarles energía. Si no consume azúcares, puede encontrar la energía en los cereales, ya que estos tienen energía y función proteica. Puede reemplazar los azúcares por carbohidratos que son más lentos en digerir. Los azúcares al contrario, se absorben más rápido y por eso usted siente en menos tiempo esa molesta sensación de hambre.6 Grasas Las grasas no se pueden eliminar de su dieta diaria. Sólo debe elegirlas de excelente calidad y consumirlas moderadamente. Se recomiendan de origen vegetal como el pescado. Recomendación: Deberá consumir máximo tres fritos a la semana.

Fuente:

Vanguardia

17/09/09


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La dieta del limón: Desintoxícate y baja de peso


El limón tiene varias propiedades benéficas para nuestra salud. Es un reconocido desintoxicante del organismo, pero también tiene otro característica que no deja de ser importante, nos ayuda a adelgazar. A base de esto es que se confeccionó la llamada Dieta del limón, un régimen que en una semana permite bajar entre 500 gramos y un kilo. Advertencia: Como siempre, te recomendamos consultar antes a un especialista en nutrición antes de comenzar cualquier dieta, más aún ésta, ya que puede estar contraindicada para personas que sufren de gastritis. Además, no debe ser seguida por mucho tiempo (máximo una semana) para evitar cualquier malestar. Dieta del limón De acuerdo al sitio ladieta.net así se incorpora el limón a nuestro régimen.
Desayuno- Ingerir en ayunas: 2 cucharadas de aceite de oliva con el jugo de un limón grande y un poco de agua tibia. A los 30 minutos, consumir 2 tazas de agua tibia con el jugo de un limón por taza. - Para el desayuno: 1 ensalada de frutas y 1 taza de té de limón
Almuerzo y Comida Veinte minutos antes de cada una de esas ingestas tomar: 1 vaso de agua tibia con el jugo de medio limón.
Para los tres primeros días - Caldo de verduras frescas preparado con: zapallo, apio, zanahoria, zapallitos, cebolla y choclo. - Una porción de verduras crudas o cocidas. - Por su aporte proteico, es indispensable consumir una porción de brotes de alfalfa o soya, acompañando estos platos. - Una fruta a elección.
Para los días 4 y 5 - Seguir con los platos anteriores agregándoles cereales, arroz integral o legumbres, porotos o lentejas. Son imprescindibles por su aporte proteico, pero deben consumirse en forma moderada por que al se ricos en hidratos de carbono pueden contribuir al aumento de peso. La porción debe ser de 2 o 3 cucharadas soperas de cereales o legumbres para el almuerzo y otro tanto para la comida.
Para el sexto día - Continuar con la misma ingesta, incorporando 1 huevo grande o 2 chicos por día. Pueden consumirse en tortillas al horno, duros, a la copa al vapor o revueltos.


Fuente:

Terra

17/09/09



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martes, 4 de agosto de 2009

Antes de comprar remedios de hierbas para adelgazar, infórmate


Cada vez que vas al supermercado o a la farmacia, te quedas mirando sorprendida la cantidad de productos naturales para bajar de peso de venta libre, y pensas que tal vez podes comprar uno. ¡Detente! Podes perder tu plata o arriesgar tu salud.

Enterate sobre algunos de los suplementos de hierbas de venta libre más comunes en el mercado. No todos son lo que dicen que son, ni todos te sirven.
Efedra. Hasta hace poco era uno de los suplementos de hierbas más comunes, pues su ingrediente principal, la efedrina, ayuda a reducir el apetito. Pero en febrero del 2004 la FDA (Food and Drug Administration) prohibió su venta pues puede causar presión arterial alta, ansiedad, insomnio, taquicardia (que tu corazón lata rápidamente), convulsiones, ataques al corazón y hasta la muerte. Además, nunca se pudo comprobar que sirviera para adelgazar a largo plazo.
Naranjo Amargo. Es un árbol originario de África y de Asia que ha sido usado en la medicina tradicional china durante siglos y también por los indígenas del Amazonas para curar algunos problemas estomacales. Actualmente se usa mucho en los suplementos dietéticos para suprimir el apetito y para quemar calorías, en vez del Ephedra. Pero al parecer el Naranjo Amargo tiene componentes químicos similares a la efedrina y puede causar los mismos problemas de salud. Así que te imaginarás, que no es muy recomendable consumirlo.
Extracto de té verde. El té verde se conoce por ser digestivo, se ha usado para prevenir varios tipos de cáncer y también para adelgazar. Actualmente venden el extracto de té verde en cápsulas que supuestamente ayudan a reducir el apetito y a quemar más rápido las grasas de lo que comes. Aunque tanto las infusiones como el extracto del té son relativamente seguras, aún no se han podido comprobar su efectividad en cuanto a adelgazar. Además, contiene mucha cafeína y puede causarte indigestión y diarrea. Así que tomalo con cuidado.
Sábila. Esta planta que se ha usado en muchos productos de belleza. Las abuelas la utilizaban para sanar heridas y también se incluía en muchos productos dietéticos pues sirve como laxante y muchos creen que provoca una especie de “limpieza interna”. En el 2002 la FDA prohibió la venta de estos productos debido a que sus productores no cumplían con las garantías de seguridad. También es riesgoso usarla pues puede provocar diarrea y fuertes cólicos estomacales. Por eso no es recomendable si tenes problemas con tus intestinos, tu digestión o sufris de úlcera. Puede disminuir la absorción de otras medicinas. Si sos diabético y tomas medicinas para controlarte, puede bajar tu azúcar en la sangre y causarte hipoglucemia. Además, no se ha comprobado que realmente ayude a bajar de peso.
Guaraná. Original del Brasil, la semilla de guaraná es un estimulante y diurético que también se usa para bajar de peso. Pero hay que usarla con mucho cuidado, pues su fuerte efecto estimulante puede aumentar tu presión arterial, causarte ansiedad y mareos.
Y como estas, hay muchas hierbas más que se usan para bajar de peso. Pero aunque te funcionaran por un tiempo, podrías exponer tu salud. O, al dejar de tomarlas podrías subir a un peso mayor que el que tenías antes de tomarlas. No creas todo lo que dicen por ahí. Los Institutos de Salud, entre otros, están haciendo estudios para determinar si estas hierbas tienen los efectos que prometen y cuales son los riesgos. Recorda que, aunque sean “naturales” pueden tener efectos secundarios. Toma decisiones basadas en ciencia y bien informadas para que realmente puedas bajar de peso saludablemente sin perder ni tu tiempo ni tu dinero.


Fuente:

Bolsonweb

4/08/09



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miércoles, 22 de julio de 2009

La dieta de los 20, 30 y hasta los 40



A los 20, los 30 o los 40 no se tienen las mismas necesidades nutricionales. Para mantenerte sana y en tu peso debes conocerlas para adaptar tu alimentación a cada momento.
Descubre en qué momento estás y adapta tu dieta, con pequeños cambios puedes conseguir grandes resultados.
A los 20 años. Tu cuerpo todavía está cambiando y tu índice de grasa corporal es elevado. Tus necesidadesd energéticas son altas, necesitas comer bien. Es la edad en la que suelen abandonarse los buenos hábitos alimenticios de los padres, en la que que se deja de hacer deporte, se empieza a salir de marcha... Es normal consumir fast food con los amigos, tomar más dulces, saltarse comidas, beber refrescos y alcohol, lo que puede desestabilizar mucho la balanza y acarrear algún tipo de trastorno alimenticio.
Tus pautas. Nunca dejes de comer para bajar de peso, es la peor inversión en tu salud que puedes hacer. Todo lo cotrario, no te saltes comidas pero hazlas más sanas.
Si te has independizado, dile a tus padres que te den un cursillo de cocina y te enseñen a comprar para que puedas seguir una dieta equilibrada. Es el momento de aficionarte a las frutas y verduras y de retomar el ejercicio físico (así podrás darte caprichos). Cuando salgas, cuidado con el alcohol, mejor agua y refrescos light (como excepción cuando salgas, no deben estar presentes en tu día a día). No descuides el consumo de lácteos pero pásate a los semis o desnatados. Empieza a introducir en tu dieta alimentos integrales (pan, galletas, cereales).
A los 30 años. Si te cuidas, puedes estar estupenda, en tu mejor momento de belleza. Y eso pasa por una dieta sana y una práctica habitual de ejercicio, tu cuerpo ya no quema tantas calorías como cuando tenías veinte años. Si vieves en pareja, es posible que luzcas las famosas "curvas de la felicidad": relajación, cenas, comidas en casa, menos actividad...
No te relajes, es el momento de apuntarte al gimnasio o plantearle a tu pareja hacer ejercicio juntos, y revisar lo que comes.
Las frutas y verduras deben ser un básico, y las legumbres tus mayores aliadas. Es posible que trabajes mucho y tengas poco tiempo para cocinar, que el estrés te haga comer mal, que acabes picando cosas prohibidas en la oficina... Revisa tus puntos débiles y ponles solución: cocina el fin de semana y congela porciones, llévate fruta, frutos secos y yogures a la oficina, olvídate del tabaco y el alcohol. Dado tu mayor poder adquisitivo, es el momento de introducir alimentos biológicos en tu dieta. Si estás pensando en tener un bebé, pon especial atención en el consumo de verduras de hoja verde.
A los 40 años. Ésta es una edad compleja, pero si te cuidas, puedes estar tan estupeda como Demi Moore. Es el momento de la menopausia y los grandes cambios hormonales. Al producir menos hormonas las grasas no se sintetizan igual y tienden a acumularse en tu cintura. Comes lo mismo y engordas, te pones a dieta y no hay manera de bajar de peso... La clave está en el ejercicio físico. Al desceder tu masa muscular con el cambio hormonal, tu cuerpo consume menos energía.
A los 40 años. Ésta es una edad compleja, pero si te cuidas, puedes estar tan estupeda como Demi Moore.
Es el momento de la menopausia y los grandes cambios hormonales. Al producir menos hormonas las grasas no se sintetizan igual y tienden a acumularse en tu cintura. Comes lo mismo y engordas, te pones a dieta y no hay manera de bajar de peso... La clave está en el ejercicio físico. Al desceder tu masa muscular con el cambio hormonal, tu cuerpo consume menos energía. Terra Networks S.A


Fuente:

Terra

22/07/09



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viernes, 12 de junio de 2009

Especialista llama a tener ciudado ante las “dietas de moda”



El invierno es una época en que aumentan las ganas de comer, sobre todo de ingerir alimentos ricos en calorías para combatir de mejor manera el frío. En contraparte, el ejercicio se hace más escaso, porque las bajas temperaturas tienden a desanimar a la mayoría e invitan a quedarse abrigado en casa.
El aumento en la ingesta calórica y el sedentarismo típicos de la época, influyen en que los kilos comiencen a subir. Esto genera que la oferta en el mercado de dietas milagrosas y planes para bajar de peso también aumenten.
Las denominadas “dietas de moda” son planes que prometen buenos resultados al momento de querer bajar de peso. Sin embargo, no ofrecen éxito a largo plazo, y la mayoría de las veces no son muy saludables.
DIETAS DE MODAEstas dietas se propagan en la población de manera rápida y fácil, debido a que “prometen buenos resultados en un corto plazo y no implican mayores sacrificios para las personas que las realizan”, explica la nutricionista y docente de la Escuela de Nutrición y Dietética de la Universidad Mayor, Yael Groisman.
No obstante, según explica la especialista, “en su mayoría, estas dietas no son equilibradas, son muy bajas en carbohidratos y en calorías, lo que provoca una pérdida de líquidos del organismo, que al mismo tiempo representa una pérdida de peso rápida”.
Por lo tanto, la nutricionista advierte que siempre es necesario “asesorarse con un profesional especializado para determinar las causas del exceso de peso y así poder intervenir de la forma más adecuada y eficiente para cada individuo. Por otro lado, todo plan para bajar de peso debe acompañarse con un plan individual de actividad física”.
“Las dietas son individuales, ya que deben ajustarse a las necesidades, hábitos, gustos, cultura y tolerancias de las personas. Además, pueden existir alteraciones metabólicas o patológicas que deben ser tratadas”, añade.
OFERTA DE DIETASLa oferta de dietas es enorme. Algunas aluden a ingerir sólo hidratos de carbono, lo que puede generar “hiperinsulinismo y resistencia a la insulina, que pueden ser el inicio de la Diabetes Mellitus. Además, puede aumentar la formación y depósito de grasa corporal y alterar el perfil lipídico”, afirma Groisman.
Otras dietas, tales como la dieta cetogénica, sugieren disminuir considerablemente el consumo de carbohidratos, por lo que el cuerpo tiende a utilizar las grasas depositadas en el organismo y las transforma en energía.
“Este tipo de dietas sólo se debe aplicar bajo control médico y durante un tiempo limitado. Se prescribe en algunos casos bien específicos, como en la epilepsia refractaria al tratamiento farmacológico y también se usan para bajar de peso. Se fundamentan en base a la mayor utilización de las grasas del cuerpo como fuente energética, a un mayor efecto saciante anorexígeno y a una mayor eficiencia en la baja de peso”, explica la especialista.
La nutricionista añade que “los estudios científicos que existen al respecto demuestran resultados controversiales sobre esta dieta y no son a largo plazo, por lo que se desconocen exactamente las consecuencias. Entre los peligros se cuentan: cetosis y acidosis, mayor eliminación de calcio por la orina y daño renal, dislipidemias, entre otras”.
CONSEJOSGroisman destaca la importancia de visitar a un especialista al momento de someterse a una dieta para bajar de peso. No obstante, existen algunas normas que se pueden seguir para sentirse mejor y cuidar el organismo.
- Incluir fibra dietética en la dieta, debido a sus múltiples beneficios: mejora el tránsito intestinal, previene enfermedades que afectan al tubo digestivo, disminuye la absorción digestiva de azúcares y grasas. Está incluida en frutas, verduras, cereales integrales, y las legumbres son buenas fuentes alimentarias de fibra.
- Fraccionar la alimentación en cinco o seis tipos de comida: mantener glicemias (azúcar en sangre) más estables y así regular los niveles de insulina en el cuerpo para evitar la gran sensación de apetito después de un ayuno prolongado y también lograr mantener un metabolismo estable.
- Realizar colaciones entre medio de las grandes comidas: deben ser saludables, principalmente en base a frutas, verduras y lácteos, deben ser adecuadas para cada grupo etáreo.


Fuente:

La Tercera.com

12/06/09



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martes, 2 de junio de 2009

El Té Rojo que adelgaza



Habana, Cuba.- Expertos en Medicina Tradicional china afirman que el Té Pu-erh o Té Rojo tiene una interesante propiedad considerada “caliente”, y es la de disolver las grasas y toxinas en aquellas personas cuya dieta es rica en carnes, a la vez que el de ser capaz de eliminar el alcohol en la sangre.
No puede hablarse de efectos secundarios del Pu-Erh, pues en los países orientales es una infusión que se bebe a diario y que, en comparación con otras, contiene una baja proporción de teína, sustancia que actúa como un poderoso excitante que anula el sueño.
Es por ello que cualquier persona puede beber este Té –incluidas las mujeres embarazadas o aquellas que se encuentran en período de lactancia-, no así aquellas que padecen de presión baja, debido a su efecto hipotensor.
En China se conoce como al Té Pu-erh o Té Rojo, como el Té de los Emperadores -- pues tan sólo ellos lo degustaban en la Antigüedad--, y el de ser el mejor producto para realizar una dieta de adelgazamiento.
La siguiente dieta puede ponerse en práctica cuando se necesite bajar entre tres y cuatro kilos en un lapso de cinco días. Mas su objetivo no es únicamente el de pérdida de peso, sino también el de desintoxicarse y depurar el torrente sanguíneo y los flujos energéticos en todo el cuerpo. Cualquier persona puede realizar esta dieta siempre que no padezca algún problema de salud. No es conveniente para niños ni mujeres embarazadas. Para un óptimo resultado, deberán tomarse cuatro tazas diarias de Pu-Erh
Receta
Una vez que se coloque la bolsita en agua caliente, se dejará reposar entre dos y cinco minutos. Aunque es mejor ingerirlo sin agregar alguna otra sustancia, se puede endulzar el Té con miel, pero nunca incorporarle productos artificiales. Esta dieta no deberá prolongarse más de cinco días, pues contiene una cantidad muy baja de proteínas. Las verduras incluidas con esta dieta deberán ingerirse crudas para preservar sus vitaminas y minerales. O bien cocerlas al vapor. Durante los cinco días, no consumir carnes rojas, lácteos, dulces, azúcar ni grasas.
Desayuno: Una taza de Te rojo, un vaso de jugo de naranja o una fruta, una tostada de pan integral. Almuerzo: Opciones: Una ensalada fría de pastas con verduras o una ensalada de arroz integral o una cazuela de arroz integral salteado con verduras. Cualquiera de estas opciones acompañada de Té Rojo y una fruta.
Merienda: Una taza de Té Rojo
Cena: Opciones: Una ensalada fría de pastas o arroz integral con verduras, o un plato de sopa con arroz, acompañado de una porción (aprox. 250 g) de pescado a la plancha, o una ensalada de lentejas y otras hortalizas. Complementar la opción elegida con una taza de Pu-Erh y una fruta.
Tenga en cuenta que cuando se deja al cuerpo sin alimentos durante uno, dos o tres días, el mecanismo por el cual el organismo sigue trabajando elimina los desechos que se encuentran en el intestino y el tejido conjuntivo.
Para optar por este método, se deberá tener muy en cuenta que su objetivo principal no es tan sólo el logro de pérdida de peso, sino también el de depurar el cuerpo y estimular el flujo de energía, incluido el funcionamiento del hígado. Durante el ayuno se deberán beber al menos cinco tazas diarias de Té Rojo combinado con tres litros de agua, ya que los líquidos son indispensables para una resistencia efectiva; asimismo, no deberán practicarse actividades que provoquen un gran desgaste físico.
En una persona con sobrepeso, el Pu-Erh le ayudará a bajar entre cuatro y siete kilogramos. Tras el ayuno se deberá continuar tomándolo, pues contribuye a conservar los niveles de peso obtenidos.
Este método funciona como una dieta que, si no se mantiene, pierde los beneficios.

Fuente:

Radio Rebelde

02/06/09



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viernes, 20 de febrero de 2009

Mujeres no deben exceder las 1.200 calorías diarias



En pleno verano e inmersos en las vacaciones, la idea es evitar a toda costa subir de peso, por tal razón es necesario controlar la ingesta de calorías y consumir suficiente agua, según explica Mónica Campano, docente de la Escuela de Nutrición y Dietética de la U. Andrés Bello.

Son miles las dietas, consejos y mitos que se tejen en torno al deseo de mantener un cuerpo bello y saludable, especialmente en verano. Sin embargo, lo cierto es que la clave está en contar las calorías. “Es necesario tener un control de ingesta de calorías diarias. Para las mujeres es recomendable consumir 1.200 calorías diarias y 1.500 en el caso de los hombres, lo que permite un aporte energético suficiente para que una persona viva normalmente y pueda cubrir sus necesidades nutricionales”, dice Mónica Campano, docente de la Escuela de Nutrición y Dietética de la Universidad Andrés Bello. “Para llevar a cabo esta dieta se necesita llevar la cuenta de lo que se come cada día, por lo tanto debes conocer el contenido calórico de los alimentos y combinarlos adecuadamente”, agrega. Recomendaciones La nutricionista aconseja que al momento de alimentarse se escoja leche y derivados bajos en grasa. “Además, se debe evitar las carnes de origen graso, cerdo, cordero, vísceras, entre otros, por su alto contenido en grasas saturadas y colesterol, al igual que las cecinas y embutidos en general. También, se pide comer más fibra, pan y cereales integrales, frutas y verduras crudas, ya que suministran fibra dietética soluble y en lo más posible reducir la sal y alimentos salados”, subraya la profesional. “Dentro de cualquiera de las dietas que se haga, nunca se debe dejar de lado el agua para la hidratación del cuerpo, ya que ayuda al proceso de eliminar desechos a través de la excreción y orina, por lo que evita el estreñimiento, malestar común sobre todo en las mujeres”, comenta. Sugerencia de minuta diaria Desayuno: Como otra alternativa: Leche descremada con una cda. sopera de avena natural instantánea Una rebanada pan molde integral con 1 trozo de queso fresco descremado Una fruta Media mañana: Un yogurt dietético Almuerzo: Un plato de consomé Ensaladas surtidas de preferencia verdes con una presa de pollo o pavo o pescado desgrasado a la plancha o al jugo.Una fruta frescaOnce: Infusión con leche descremada Una taza Dos rebanadas de pan molde integral con un trozo de palta y una rebanada tomate. Cena: Un plato de sopa de verduras o 1 porción de ensaladas verdes ¾ taza arroz o fideos con tortilla de champiñones (usando Sartén de teflón) Una fruta chica“Hay que usar en los aliños, limón o vinagre, aceite de oliva o maravilla seleccionado: sólo una cda. sopera equivalente a 10 ml para el día, y sal moderada. Esta minuta aporta alrededor de las 1.200 calorías y para llevarlas a 1.500 habría que aumentar 1 fruta chica, 1 yogurt diet y 1 cda. sopera más de aceite. Por supuesto, tomar bastante líquido (agua, aguas minerales, aguas de yerbas) sin calorías entre comidas (2 ½ a 3 lts al día)”, concluye la docente de la U. Andrés Bello.Fuente: Universidad Andrés Bello


Fuente:

Universia

20 de Febrero de 2009



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Enemigos de tu dieta



Las calorías ocultas son responsables de que esos kilos de más, no desaparezcan fácilmente. Identifícalas y lucha contra ellas


¿Qué puedes hacer para identificar las calorías ocultas? A veces basta con leer detenidamente la etiqueta de los alimentos procesados, para conocer las kilocalorías por porción que contienen. En ocasiones, una porción equivale a una galleta, una rebanada de queso, un caramelo o una barrita de cereales. Por eso no es bueno confiarse de las calorías que aportan.
Descubriendo calorías
Cuando estás a dieta, dedicas mucho tiempo a controlar las calorías que consumes y tienes una lista negra de alimentos que son deliciosos pero no ayudan a perder kilos. Sabes que los alimentos naturales son los que menos calorías aportan, pero no siempre existe el tiempo y la posibilidad de cocinar tu propia comida y no queda más remedio que recurrir a productos procesados, que aunque tengan etiqueta light, son una bomba de calorías.
Sigue estos tips sencillos y descubre cuáles son las calorías culpables del sobrepeso, véncelas y así conseguirás que la báscula marque menos kilos cuando te peses:
1. Delicias engañosas: Si eres de las que compra caramelos light, no te fíes demasiado porque seguro contienen sustancias mínimas que aportan calorías. Estos productos son ideales para calmar el hambre cuando no tienes a la mano una fruta, pero son engañosos en su composición. Tómalos cuando no tengas otra posibilidad, pero sin abusar.
2. Snacks nada taquilleros: Las palomitas de maíz que compras en el cine son otra fuente de calorías ocultas, ya que en su elaboración se utilizan grasas saturadas. Lo mismo ocurre con otro alimento que en principio es sano, pero que elaborado se convierte en una bomba calórica, se trata de los frutos secos tostados o fritos como las nueces o cacahuates, que además contienen mucha sal.
3. Bebidas refrescantes: Los refrescos y jugos envasados, que tienen grandes dosis de endulzantes y conservadores, no ayudan para nada a tu dieta. Para colmo, no quitan realmente la sed, precisamente por la cantidad de azúcar que contienen y sólo te hacen beber más. Cámbialos por bebidas naturales, agua con unas gotas de limón o té helado sin azúcar.
4. Por tu salud, mídete: Las bebidas alcohólicas también tienen muchas calorías. Por lo general nos fijamos en lo que comemos para no añadir más kilos a nuestra figura, pero olvidamos que una cerveza o un vaso de vino pueden engordar más que todo una comida. Además a más grados de alcohol, más calorías.
5. Granos y semillas: Los alimentos integrales son indudablemente sanos, aunque no por ello están libres de calorías. Lee con atención la lista de ingredientes y la información nutricional del empaque para elegir el mejor.
6. Toma leche con moderación: Los productos lácteos enteros aportan una gran cantidad de calorías, sustitúyelos por los desmecrados y evita la crema y la mantequilla. El café tiene más calorías que el té y si al desayuno le agregas pan blanco o pasteles, será imposible que bajes de peso.
Mejora tu alimentación
Para no privarte de nada, elige una alimentación 100% natural sin ningún tipo de antojo.
Disfruta de un gran plato de ensalada y olvídate de los croutones. Combina aceite de oliva, vinagre, hierbas aromáticas y un poco de mostaza para el aderezo. Verás que el resultado es delicioso y las calorías muy pocas.
En resumen, lee con atención las etiquetas de los alimentos envasados y recuerda que cualquier comida preparada con ingredientes naturales es siempre más sana y ligera que los alimentos empacados que ofrece el mercado.


Fuente:

Esmas.com

20 de Febrero de 2009



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Sobreviva al antojo



Usted puede resistirse a los antojos, pero es difícil, sobre todo en aquellos casos en que este ritual se ha convertido en una rutina cotidiana.A mucha gente le gusta pensar que un antojo es la manera en que su cuerpo le pide algo que usted se merece, y por eso usted se lo da, pero no siempre tiene que ser así.Lo que pasa es que los antojos por lo regular se originan de causas que no tienen nada que ver con el hambre, por ejemplo, pueden ser desencadenados por el estrés, la depresión e incluso ciertos niveles hormonales.Por lo tanto, aunque hay algunos antojos que se pueden satisfacer, hay otros que no debería.Le daremos una guía rápida para ayudarle a decidir cuándo luchar y cuándo no.Digamos que son las 8:00 am y que desea comerse una caja de cereal… Un gran apetito en la mañana es la manera en que su cuerpo le indica el hambre que tiene después de pasarse ocho horas sin ingerir alimentos. Se debe a que su cerebro libera un péptido que le ayuda a incrementar su deseo de comer. Es la manera que tiene el cerebro de asegurarse de que usted le proporcione la energía que necesita.Así que si tiene hambre en la mañana, déle a su cuerpo lo que pida, ya que esa es la mejor hora para obtener la alimentación adecuada para enfrentar el día. Y cuando usted come con mucha hambre todo le cae bien (“el hambre es la buena”, dicen —con toda razón— en el rancho).Los nutriólogos aseguran que está bien comerse una dona y un tazón de cereal con algo de fruta en la mañana; así que adelante, cómase su cereal, pero no toda la caja. 9:00 am. Se le antoja una dona Probablemente usted no comió lo suficiente en el desayuno. Es normal que se le antoje algo después de dos o tres horas, que es el tiempo que le toma a su organismo asimilar los azúcares que consumió en el desayuno. En ese tiempo la glucosa ya fue enviada a su torrente sanguíneo y desde ahí fue distribuida a todo su cuerpo en forma de energía.Pero si usted tiene hambre una hora después de haber comido, y se le antoja un carbohidrato (la dona), usted debe resistir la tentación.En lugar de harina refinada y azúcar, que es lo que le provee la dona, lo que necesita ahora es algo alto en fibra, esto le llenará pero no interferirá con su apetito en la comida del mediodía.En lugar de la dona, alcance una fruta seca o un puñado de almendras. Pero no coma demasiado. Tan sólo lo suficiente para satisfacer su antojo. De esta manera volverá a tener hambre unas tres horas más tarde; es decir para la hora de la comida.10:30 am. Usted quiere una ‘coca’ Ya pasó el efecto del café o el jugo que bebió en la mañana, y usted quiere otra bebida para que le regrese su nivel de energía, digamos para sentirse “normalón”. ¿Debe cumplir el antojo o luchar? Debe luchar.Evite la coca. Es cierto que la cafeína le puede dar a su cerebro un poco más de lucidez, pero si la cafeína viene en forma de refresco de cola, traerá consigo demasiado azúcar.Además si usted comió bien en el desayuno, no tiene por qué sentir su cerebro adormilado a media mañana.Mediodía. Lo que le atrae es una papa asada con quesoUsted está estresado por su trabajo o por la muerte de su perro, y cree que con una papa asada podría sentirse mejor.Y así es, en efecto, los carbohidratos inducen la liberación de un químico cerebral llamado serotonina, que le hace sentirse bien. La serotonina le ayuda a mejorar el humor y a liberarlo del estrés. Por lo tanto, adelante, cómase su papa con queso.3:45 pm. ¿Qué tal unas galletas con chispas de chocolate?Probablemente usted no está obteniendo el magnesio suficiente en su comida, y de ahí su deseo imperioso de chocolate. ¿Qué debe hacer? Cumplirse el antojo. Si usted tiene un intenso deseo de morder un alimento muy específico, lo mejor es comerlo. Si no lo hace, su antojo se hará más intenso. Pero asegúrese de comer tan sólo dos o tres galletas —y quitar el resto de la vista.Finalmente, usted debe saber que el magnesio no sólo viene en el chocolate, sino también en las verduras y en las frutas. O sea que si usted las tiene incluidas en su alimentación, no tiene por qué sufrir de falta de magnesio.6:30 pm. Unos fritos…Una gran cantidad de individuos se sienten estresados y cansados al final del día, y cuando llegan a casa, sólo quieren relajarse y olvidar la jornada con una bolsa de papitas y el control remoto de la “tele”.Muchos sienten que han estado restringidos todo el día, y que las papitas son parte del premio a su buena conducta.Luche contra ese antojo. Si lo hace estará comiendo por una razón equivocada. No parece mal en el corto plazo, pero con el tiempo, es una manera emocional de manejar la comida, y una de las razones primarias por la que el ser humano gana peso.Para romper el hábito, no coma mientras ve la “tele”, porque de esa manera establecerá una asociación entre alimento y relax.11:00 pm. Muere por una nieve Muchas personas suelen tener antojos de carbohidratos en la noche. Cúmplase el antojo, el hambre podría hacer que usted despierte en la noche, por eso será mejor que coma algo. Incluso le podría ayudar a dormir.


Fuente:

Vanguardia

20 de Febrero de 2009



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domingo, 25 de enero de 2009

¡Atención ! Mujeres no deben comer más de 1.200 calorías diarias


Son miles las dietas, consejos y mitos que se tejen en torno al deseo de mantener un cuerpo bello y saludable, especialmente en verano. Sin embargo, lo cierto es que la clave está en contar las calorías."Es necesario tener un control de ingesta de calorías diarias. Para las mujeres es recomendable consumir 1.200 calorías diarias y 1.500 en el caso de los hombres, lo que permite un aporte energético suficiente para que una persona viva normalmente y pueda cubrir sus necesidades nutricionales", dice Mónica Campano, docente de la Escuela de Nutrición y Dietética de la U. Andrés Bello."Para llevar a cabo esta dieta se necesita llevar la cuenta de lo que se come cada día, por lo tanto debes conocer el contenido calórico de los alimentos y combinarlos adecuadamente", agrega.RecomendacionesLa nutricionista aconseja que al momento de alimentarse se escoja leche y derivados bajos en grasa. "Además, se debe evitar las carnes de origen graso, cerdo, cordero, vísceras, entre otros, por su alto contenido en grasas saturadas y colesterol, al igual que las cecinas y embutidos en general. También, se pide comer más fibra, pan y cereales integrales, frutas y verduras crudas, ya que suministran fibra dietética soluble y en lo más posible reducir la sal y alimentos salados", subraya la profesional."Dentro de cualquiera de las dietas que se haga, nunca se debe dejar de lado el agua para la hidratación del cuerpo, ya que ayuda al proceso de eliminar desechos a través de la excreción y orina, por lo que evita el estreñimiento, malestar común sobre todo en las mujeres", comenta.Sugerencia de minuta diariaDesayuno: Como otra alternativa:Leche descremada con una cda. sopera de avena natural instantáneaUna rebanada pan molde integral con 1 trozo de queso fresco descremadoUna frutaMedia mañana: Un yogurt dietéticoAlmuerzo: Un plato de consoméEnsaladas surtidas de preferencia verdes con 1 presa de pollo o pavo o pescado desgrasado a la plancha o al jugo. Una fruta frescaOnce: Infusión con leche descremada Una tazaDos rebanadas pan molde integral con y trozo de palta y 1 rebanada tomate.Cena: Un plato de sopa de verduras ó 1 porción de ensaladas verdes¾ taza arroz o fideos con tortilla de champiñones (usando Sartén de teflón)Una fruta chica "Hay que usar en los aliños, limón o vinagre, aceite de oliva o maravilla seleccionado: sólo una cda. sopera equivalente a 10 ml para el día, y sal moderada. Esta minuta aporta alrededor de las 1.200 calorías y para llevarlas a 1.500 habría que aumentar 1 fruta chica, 1 yogurt diet y 1 cda sopera más de aceite. Por supuesto, tomar bastante líquido (agua, aguas minerales, aguas de yerbas) sin calorías entre comidas (2 ½ a 3 lts al día)", concluye la docente de la U. Andrés Bello.


Fuente:

La Seguda online

25 de Enero de 2009



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miércoles, 7 de enero de 2009

Recupere sus músculatura sin dejar de comer


En la actualidad, estamos expuestos a mensajes que promueven la delgadez extrema con estándares de belleza poco realistas que, para colmo, contrastan con la situación actual de la gente en todo el mundo, caracterizada por altos índices de obesidad. Entre el deseo de vernos mejor y las dificultades para lograrlo, la desesperación suele llevarnos al camino fácil de una “dieta de moda”, en lugar de adoptar hábitos alimentarios saludables de largo plazo.
Riesgos del camino rápidoLa popularidad de las dietas de moda se debe a que consiguen la reducción de peso restringiendo la cantidad de calorías. Pero gran parte del peso que se pierde es agua y músculo, y no nos deshacemos de la grasa corporal, que es lo deseado. Cuando esto ocurre, se compromete la salud del organismo, ya que, al no ingerir alimentos que contengan la energía necesaria, el cuerpo comienza a tomarla del tejido muscular, algo que provoca cansancio, irritabilidad y depresión. Peor aún, la mayoría de las personas que recurren a las dietas de moda caen en deficiencias nutricionales y usualmente recuperan después los kilos que perdieron. Nuestro cuerpo es tan inteligente que, cuando no obtiene los nutrimentos que necesita, disminuye su metabolismo para gastar menos calorías, lo que facilita una ganancia posterior de peso y perjudica el equilibrio emocional, mental y físico de las personas.
¿Cómo reconocer una dieta de moda?• Prometen pérdidas de hasta tres kilos por semana. Debemos tener presente que el aumento de peso tomó tiempo y bajarlo también lo requiere. • Promueven resultados con base en testimonios y fotografías de “antes y después”, y no en estudios científicos. • Son programas estrictos que limitan la selección de comidas; sugieren alimentos que no estimulan un cambio de hábitos a largo plazo. • Requieren que se gaste dinero en seminarios, píldoras o comidas empacadas. • Utilizan leyendas como: “productos orgánicos” o “naturales”. Muestran listas de alimentos “buenos” y “malos”. • No estimulan la actividad física. • Afirman ser demasiado buenas para ser verdaderas
DIETAS Y MÁS DIETAS
Altas en proteínasCon frecuencia se ponen de moda dietas que se caracterizan por tener un bajo o nulo aporte de cereales, pan, fruta y verduras. Su contenido de grasas es elevado debido al consumo principal de productos de origen animal, lo que ocasiona un aumento de colesterol, triglicéridos y cetonas en la sangre. El peso que se elimina es principalmente de agua y masa muscular, algo que puede provocar hipoglucemia, fatiga, mareos, estreñimiento y, a largo plazo, daño en el riñón y el hígado. Las más conocidas: Scarsdale, Barry Sears: La Zona, South Beach Diet, El poder de la proteína, Rompe azúcares y Dr. Atkins.
Altas en hidratos de carbonoAunque se presentan como “mágicas” y suelen ponerse de moda, restringen el consumo de productos de origen animal, provocando un aporte inadecuado de proteínas y grasas. Presentan deficiencia de vitaminas A y B, y minerales como calcio, hierro y sodio. Pueden generar desmineralización de los huesos. Las más comunes son: The Kepner Rice Diet, Pritikin Diet, Dr. Dean Ornish y La revolución del carbohidrato bueno.
De productos exóticosEstán dirigidas al uso de uno o más productos con cualidades mágicas para bajar de peso. Algunas de las más famosas son: Dieta espirulina (alga que suprime el hambre); Dieta de lecitina, con algas que aportan yodo, vinagre y vitamina B6, para quemar grasa, y lecitina para mezclar todo; Dieta sopa de col (el único alimento permitido), y Dieta Beverly Hills, con combinaciones específicas de frutas; prohíbe el consumo simultáneo de proteínas e hidratos de carbono y sugiere el consumo de champagne.
Altas en fibraSon dietas que han pasado por periodos de gran popularidad: Dr. Reuben, Bionom, Herbalife y la dieta Cambridge. Contienen muy pocas calorías y se basan en el consumo de cápsulas y polvos costosos que alteran la función intestinal, ocasionando una absorción deficiente de nutrimentos. Además, la fibra en exceso es perjudicial. Contienen un aporte inadecuado de vitaminas liposolubles y de B12.
La opción más saludableUna dieta sana es la que está recomendada y controlada por especialistas. Instituciones como la American Heart Association y el Instituto Nacional de Nutrición sostienen que la manera más saludable y efectiva para bajar y mantener el peso es consumiendo una dieta correcta, que debe incluir todos los nutrimentos en una proporción óptima, alimentos de todos los grupos y diferentes platillos, en una cantidad adecuada para cada individuo; no debe implicar riesgos para la salud y debe ser propia para los diferentes momentos biológicos y fisiológicos de cada individuo.
Lo conveniente es bajar de peso lentamente (de 800 gramos a un kilo por semana) para así perder principalmente grasa. Hacer ejercicio moderado para continuar con la utilización de las grasas, además de ayudar a aumentar la masa muscular y el metabolismo basal (la cantidad de calorías que quema el cuerpo para mantener sus funciones vitales).
En general, se recomienda hacer tres comidas principales con todos los grupos de alimentos y dos refrigerios. Consumir cinco raciones de frutas y verduras al día, incluir leguminosas, como el frijol, y cereales integrales. Asimismo, reducir la ingesta de proteínas animales, preferir las versiones descremadas de los productos lácteos y utilizar aderezos ligeros.
Fuente: http://www.revistaescala.com.mx/


Fuente:

Alto Nivel

7 de Enero de 2008



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lunes, 22 de diciembre de 2008

La causa de tu fatiga puede estar en la dieta


Además del entrenamiento, alguna enfermedad, la falta de descanso o el estrés, la fatiga y el agotamiento físico pueden producirse a causa de una alimentación incorrecta, que favorezca desequilibrios nutricionales, carencia de micronutrientes o insuficientes calorías diarias.
Una dieta rica en grasas, pobre en calorías, deficiente en vitaminas y minerales o desorganizada, puede ser la causa de tu fatiga, y ésta, puede afectar tu rendimiento intelectual, así como tu desempeño físico y los resultados del entrenamiento.
Si uno se siente agotado, poco puede hacer, pues no siente deseos de moverse, de estudiar, ni cuenta con la energía necesaria para hacerlo. Por ello, es importante que revises tus hábitos alimentarios, así como la composición de tu dieta, ya que en ésta puede estar la causa y por lo tanto, la solución.
Un exceso de calorías, así como abundante cantidad de comida, sobrecarga el aparato digestivo y obliga al cuerpo a concentrarse en esta tarea, por lo que nos quita la energía que necesitamos para continuar realizando actividades.
Por otro lado, una alimentación insuficiente no nos provee la energía necesaria para movernos, concentrarnos y poder trabajar correctamente con el cuerpo y la mente, por eso, es necesario consumir las calorías necesarias, así como alimentos varios en cantidades adecuadas.
La falta de vitaminas como por ejemplo, las del complejo B, necesarias para producir energía, pueden ser la causa de nuestra fatiga, por eso, no olvides ingerir los alimentos que las contienen como son los cereales integrales, los huevos, la levadura y el hígado.
Asimismo, es importante incluir alimentos de todo tipo y color a lo largo del día, de manera de garantizar el correcto aporte de todos los micronutrientes necesarios que participan en diversos procesos metabólicos y, por ello, previenen alteraciones, así como un agotamiento físico y mental.
Entre los minerales que no pueden escasear en tu dieta para evitar la fatiga, recuerda el hierro, el potasio, el zinc, el magnesio y el sodio, esenciales para poder movernos, pensar y sobre todo, facilitar el funcionamiento del sistema nervioso, encargado de cada una de las tareas del cuerpo.
Por supuesto, la ingesta proporcionada de carbohidratos, proteínas y grasas no debemos olvidarla, pues son la base de una dieta equilibrada y sólo con una alimentación sana, así como un estilo de vida apropiado, evitamos alteraciones en el organismo, la presencia de fatiga, de enfermedades y propiciamos la vitalidad, la belleza y la salud, por sobre todas las cosas.


Fuente:

Vitonica

22 de Diciembre de 2008



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jueves, 11 de diciembre de 2008

Un peso normal no siempre es síntoma de buena salud



Un parámetro utilizado muy frecuentemente para determinar el estado de salud de una persona es su peso. De cualquier forma, no siempre un peso adecuado es indicador de buena salud.Lo que sucede es que detrás del peso corporal se esconde su composición, es decir, la proporción de ese peso representada por grasa y la cantidad del mismo que está conformado por masa magra.Si pensamos en la obesidad como una enfermedad caracterizada por exceso de grasa corporal, enseguida nos daremos cuenta que aunque tengamos un peso normal, si nuestra grasa corporal es excesiva, la salud está en riesgo.Asimismo, si tenemos un peso elevado de acuerdo a nuestra altura, sexo y edad, pero la mayor parte del mismo está compuesta por masa muscular, pues la salud, lejos de estar en riesgo, saldrá beneficiada. Esto es lo que típicamente ocurre con los deportistas, ya que al aplicarles la fórmula para conocer su índice de masa corporal, suele indicarnos la presencia de sobrepeso u obesidad, pero esto es totalmente erróneo ya que su grasa corporal no es excesiva.Por ello, siempre debemos prestar atención a la composición de nuestro cuerpo y no únicamente a parámetros globales como peso e índice de masa corporal, ya que son indicadores que si bien tienen una amplia correlación con la grasa del cuerpo, son fiables en individuos con niveles normales de actividad física.Por otro lado, se ha comprobado que aquellas personas con proporción de grasa y peso normal que concentran su grasa corporal en el abdomen tienen más riesgo para su salud que si dicha grasa se distribuye uniformemente a lo largo del cuerpo.En este caso, lo mejor es llevar un estilo de vida sano que incluya actividad física regular y permita mejorar la distribución grasa, así como su proporción en el organismo para prevenir enfermedades y lograr una buena salud.Concluyendo, si usted tiene un peso normal pero nota una barriga prominente, solicite que evalúen sus compartimientos corporales para controlar mejor su salud. Por el contrario, si eres una gran atleta o deportista pero tu índice de masa corporal te indica la presencia de obesidad, conoce tu porcentaje de masa muscular y ya no tendrás de qué preocuparte.
Más información: http://www.vitonica.com/2008/10/07-tener-un-peso-normal-no-siempre-es-sinonimo-de-buena-salud


Fuente:

Periodicodigital.com.mx

11 de Diciembre de 2008



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domingo, 30 de noviembre de 2008

Años y kilos menos con dieta verdadera



Años y kilos menos con dieta verdadera
Un cuerpo hermoso debe ser sinónimo de salud. Una dieta rica en proteínas, cereales, frutas y verduras es la verdadera clave de la belleza.

Además de estar en un peso adecuado, una persona bien alimentada cuenta con mejores defensas para enfrenar una enfermedad, la piel es tersa y suave, el pelo brilla, las uñas son fuertes entre muchos otros beneficios.Dieta es la ingesta de tipos apropiados y cantidades adecuadas de alimentos y bebidas con el fin de proporcionar nutrición y energía. Una buena alimentación además ayuda a conservar órganos, tejidos y células del cuerpo, al igual que ayudar al crecimiento y desarrollo normales.Una sana alimentación cuenta con cuatro grandes grupos de alimentos que no pueden faltar.Lácteo (leche y sus derivados):
Leche, queso y yogur.Carnes (carne y sustitutos de la carne:
Pollo, pescado, carne de res, cerdo, cordero. Huevos.Leguminosas:
Fríjoles y arvejas. Nueces y semillas.Granos (panes y cereales):
Panes integrales. Panes enriquecidos. Arroz. Pasta. Verduras y frutasEl término "balanceada" significa simplemente que una dieta que satisface adecuadamente los requerimientos nutritivos, sin proporcionar un exceso de algunos de los nutrientes. Para obtener una dieta equilibrada, se debe consumir una variedad de alimentos de cada uno de los grupos de alimentos.El paso más importante al seguir una dieta equilibrada es educarse a sí mismo acerca de lo que el cuerpo necesita, además de leer los ingredientes y la etiqueta nutricional de todos los alimentos que se consuman.
Consumir mínimo tres comidas al día.
No omitir el desayuno.
Consumir alimentos de cada uno de los cuatro grupos alimenticios, en toda comida.
Seguir una dieta equilibrada baja en grasas saturadas y grasas transaturadas, colesterol, azúcares agregados, sal y alcohol.
Equilibrar la ingesta de calorías con el ejercicio.
Se recomienda disminuir lentamente la ingesta calórica mientras se incrementa el ejercicio para prevenir el aumento gradual de peso con el tiempo.
Se debe hacer ejercicio regularmente y reducir las actividades sedentarias.
Se recomienda consumir dos tazas de frutas y 2 y 1/2 tazas de verduras por día para personas que siguen una dieta promedio de dos mil diarias.
Se recomienda consumir el equivalente a tres o más onzas de productos integrales diariamente.
Se deben incluir diariamente tres tazas de leche baja en o libre de grasa o productos lácteos equivalentes.


Fuente:

Terra.com

30 de Noviembre de 2008



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lunes, 24 de noviembre de 2008

Expertos en nutrición dan sus consejos para lograr el peso deseado



Lo hicieron durante el VIII Congreso Argentino de Obesidad y Trastornos Alimentarios, en Rosario, que convocó a 1.500 especialistas.
Allí, derribaron mitos, analizaron las perspectivas futuras de la epidemia de obesidad, pasaron revista a los últimos conocimientos sobre el complejo mecanismo que regula el hambre y la saciedad, pero, sobre todo, dejaron en claro que sacarse kilos de encima no es tarea sencilla.
Hoy, los expertos aseguran que muchos alimentos prohibidos podrían perfectamente no serlo (como la carne de cerdo), y que otros, que consumimos con la conciencia tranquila (como algunos que prometen ser "dietéticos") terminan conspirando contra los esfuerzos más decididos.
He aquí algunas conclusiones:
La comida, ¿una adicción?
"Si uno se alimentara como en la época de las cavernas, con algunas plantas, frutos y carnes silvestres, no se presentarían estas compulsiones por comer. Pero la comida procesada con alto contenido de hidratos de carbono y grasas genera interacciones químicas que son desconocidas para el organismo, y que de alguna manera enloquecen los mecanismos del hambre y de la saciedad", afirma Julio Montero, director de la Sociedad Argentina de Obesidad y Trastornos Alimentarios (Saota).
"Estos 'neoalimentos' o 'psicoalimentos' se apoderan del control de esta maquinaria y la descalibran -agrega Montero-. Como resultado, el cuerpo se transforma en un avaro que, pese a que está en la abundancia, sigue reclamando más y más. Es el caso de la obesidad: carencia en medio de la abundancia. Este avaro tiene las alforjas llenas, pero en lugar de beneficiarse de su ahorro tiene que cargar con una pesada mochila que nunca utiliza".
¿Se puede cocinar más sanamente?
"Cuando superamos los 140 ó 150 grados durante unos 15 minutos, ya estamos formando productos de glicación avanzada (glicar: endulzar anormalmente las proteínas) -dice Mariné Morillo-. Las altas temperaturas generan una costra que despierta mecanismos de inflamación del tejido adiposo y resistencia a la insulina (la hormona que les permite a las células disponer de la glucosa). Por eso, se recomiendan cocciones lentas y a baja temperatura. También hay alimentos que por su propia composición tienen productos de glicación, como las grasas, la manteca, la crema de leche y los sometidos a las frituras".
Por una buena conducta alimentaria
"Sería una ingenuidad pretender que un adicto deje su adicción consumiendo menos droga -subraya Montero-. Tiene que dejar de tomar contacto con lo que lo perturba. Por eso, nosotros proponemos un esquema terapéutico que intenta eliminar todas esas comidas que disparan conductas impulsivas, y reemplazarlas por cantidades libres de los alimentos paleolíticos, aquellos primeros interlocutores de nuestros genes que aseguraron nuestra vida".
La ' fórmula' para perder peso
"El paciente tiene libertad para consumir alimentos protectores -dice la licenciada Mariné Morillo-. No lo restringimos en cantidad, sino en calidad alimentaria. Puede comer carnes magras hasta quedar saciado. Reemplazamos harinas por opciones como rollitos de jamón cocido magro y queso, que también son una muy buena fuente de calcio. El paciente también puede comer fruta y verdura (que contienen carbohidratos) en cantidades limitadas. Con esta dieta los pacientes bajan 10 por ciento en dos meses; 12 por ciento, en cuatro, y 16 por ciento, en seis. Cuando aprenden a manejar la adicción que generan los hidratos de carbono, pueden ir incorporando más alimentos".
Agrega la doctora Gladys Guarrera: "Con este programa notamos que personas que llegan con dislipemias (alteración del equilibrio de lípidos o grasas del organismo), a los tres meses se mejoran simplemente con bajar de peso y sin utilizar medicación".
¿Dieta o actividad física?
"Lo que más hace bajar de peso es la restricción calórica -dice Raúl Bastarrechea, de la U. de Texas-. Pero si se tiene en cuenta que la mayoría de pacientes lo recuperan en tres años, la actividad física es fundamental. Es la clave para que el metabolismo sea más efectivo. Un músculo entrenado absorbe 80 por ciento de la glucosa, mientras que un músculo no entrenado desviará el 80 por ciento de la glucosa al tejido adiposo. Se invierte el patrón de utilización de los azúcares".
Álex Valenzuela agrega: "Si quieres mantenerte flaco, el ejercicio va a ayudar. Si no, el organismo va a tratar de recuperar el peso que perdió".
Disparen a la grasa
"El tejido graso alcanza su máximo desarrollo aproximadamente a los 20 años -dice Álex Valenzuela, médico chileno especialista en obesidad-. Por eso, es importantísimo restringir o adecuar el número de calorías que se consumen en la niñez y en la adolescencia para evitar que se generen más adipocitos, que son los 'envases' para almacenar la grasa. Si multiplicamos los adipocitos en niños y adolescentes, aumentamos su riesgo de obesidad".
No olvidar...
"Para estar en un peso saludable, hay que hacer un cambio en el estilo de vida, no solamente en la dieta -afirma Rosa Labanca, directora del Centro Asistencial de la Saota-. La alimentación actual debería tener menos contenido de carbograsas, y basarse fundamentalmente en proteínas, vegetales, frutas y algunos lácteos. A eso hay que agregarles actividad física: poner interés en otras actividades, no solamente en la alimentación".
NORA BÄRLA NACIÓN (ARGENTINA)


Fuente:

El Tiempo

24 de Noviembre de 2008



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domingo, 23 de noviembre de 2008

Menos restricciones y más placer son las claves de las nuevas dietas


Los especialistas proponen cambios en los hábitos cotidianos, permisos para comer alimentos "prohibidos" y el objetivo de alcanzar el mejor peso posible en lugar del culturalmente ideal. También se desaconsejan las dietas de bajas calorías. Por: Georgina Elustondo
Durante décadas, la relación con los kilos de más se planteó como una guerra, una larga cadena de batallas en las que el triunfo y la derrota (expresados por una impiadosa balanza) estaban estrechamente ligados a la voluntad, al sacrificio y, sobre todo, a la capacidad de privarse de aquello que nos gusta. Sin embargo, las nuevas tendencias en materia de nutrición cuestionan este abordaje y aseguran que el modelo de las dietas súper restrictivas y los alimentos satanizados no sólo fracasó, sino que derivó en una epidemia de obesidad. Hoy, los expertos consideran que no hay peso saludable sostenido sin habilitar el placer cotidiano en la alimentación, sin una relación más amigable con el propio cuerpo y sin un replanteo de los hábitos que nos entregan al sedentarismo y la "vida chatarra".

"La mejor prueba de que el modelo de las dietas restrictivas fracasó es el ejército de dietantes (personas que van de dieta en dieta) gordos que hay en el mundo. Está demostrado que privarnos del placer estresa y genera mayor deseo de todo aquello que evitamos", afirma la doctora Mónica Katz, especialista en Nutrición y autora del libro "No Dieta. Puentes entre la Alimentación y el Placer".

Según coinciden muchos expertos, las dietas, tal como las concebimos hasta ahora, no funcionan:privarnos de aquello que deseamos sólo prepara para el fracaso. "Basta con ver las estadísticas: el 60% de la población mundial tiene sobrepeso", dice Katz. "El nuevo modelo promueve pequeños cambios de estilo de vida sostenidos en el tiempo y un abordaje 'no dietante', basado en la legalización del placer y en el objetivo de alcanzar el mejor peso posible y no el que la cultura dicta como ideal. Uno debería tratar de ser la mejor versión de sí mismo, y no otro. No debemos seguir odiando nuestros cuerpos".

Claro que una cultura que eleva el modelo estético "Barbie" no ayuda. Pero Katz se suma a una tendencia que asume una autocrítica y propone revisar los paradigmas vigentes: "La comunidad científica también es responsable de haber arrancado al alimento de su lugar primario y original: la nutrición, el placer y la socialización", dispara. "Nuestro silencio respecto al hecho de que nacemos con derecho a comer y a sentir placer en ese acto avala la satanización de muchos alimentos y convierte la comida en algo ilícito. Aquello de 'cerrá la boca y andá al gimnasio' no sirve. Por hambrear a la gente terminó ganando la obesidad".

La doctora Marcela de la Plaza, de la Sociedad Argentina de Nutrición, coincide. "Es el único planteo que sirve para bajar de peso y sostenerlo: el cambio de hábitos y el largo plazo. Lo de la dieta de hambre por un período acotado fracasó; lo de 'no sirvo para nada, rompí la dieta', se terminó. Comiendo bien, sanamente, e incluyendo todos los alimentos, se puede adelgazar. Un plan para bajar de peso puede incluir cremas, chocolates y alcohol. En su justa medida y en función de cada caso, un planteo nutricional saludable no debe siquiera evitar el kiosco: basta con aprender a elegir qué comprar. Si uno muere por el chocolate, una golosina de 25 gramos (por ejemplo un chocolate), engorda lo mismo que una manzana. Lo importante es organizar una rutina de alimentación".

Aun en el caso de personas obesas, los expertos aseguran que la dieta de hambre no sirve, porque el "efecto rebote" se repite casi sin excepciones. "Las dietas están hechas para romperlas: son una invitación al descontrol", dice la especialista en obesidad Ana Cappelleti. "Es necesario empezar a discriminar el sobrepeso que afecta la salud de lo que podríamos llamar 'obesidad cultural', ligada a los estrictos cánones de belleza vigentes. Cada uno tiene un peso de tendencia: la búsqueda del 'peso ideal' debería ser el mejor 'peso posible' para uno, comiendo con moderación y siendo activo".

El nuevo paradigma no reduce los objetivos a la pérdida de peso: "Tan importante como adelgazar es mejorar las enfermedades asociadas al sobrepeso y la obesidad", subraya Cappelletti. La balanza importa, claro, pero no más que el "estado de situación" que alumbran los análisis clínicos y no más que la calidad de vida que regala un cuerpo saludable.

Se trata de "verse bien" y, sobre todo, de "sentirse bien", combo que podría resumirse en el concepto de "bienestar", un marco que no sólo no excluye el disfrute, sino que lo vuelve indispensable.

"Se puede adelgazar y tener un cuerpo cómodo y sano sin caer en el dietismo crónico ni en los trastornos alimentarios. El alimento es un placer primario que no deberíamos perder", dice Katz. Las sociedades que conservan ese lugar para la alimentación tienen una prevalencia de obesidad menor, asegura. "Los franceses, por ejemplo, reyes de lo gourmet y de una cultura culinaria basada en 'poco, pero bueno', tienen sólo 10% de obesidad en la población adulta. No es desde la privación que se le gana al sobrepeso". Ya no.

Fuente:
Clarin.com
23 de Noviembre de 2008
http://www.clarin.com/diario/2008/11/24/sociedad/s-01808938.htm