jueves, 15 de mayo de 2008

Especialistas aconsejan realizar ejercicios de resistencia a pacientes diabéticos



Mejoran el control de glucosa en la sangre.
Por décadas, el ejercicio ha sido considerado como una parte fundamental en el tratamiento del paciente diabético. Sin embargo, siempre les fue recomendado un ejercicio suave, como las caminatas, o aeróbicos. “La Asociación de Diabetes de América (ADA) ha recomendado los ejercicios de resistencia, pues tienen positivos efectos en la salud, aunque siempre es importante tener cuidado, es necesario contar con instrucción, por lo menos al principio, para aprender como ejercitarse sin causar daños”, explica Johana Pino, kinesióloga del Centro de Tratamiento de la Obesidad de la Universidad Católica.Los ejercicios de resistencia han sido reconocidos como una herramienta terapéutica muy útil para el tratamiento de diferentes enfermedades crónicas, tales como el cáncer de próstata, las enfermedades arteriales coronarias y fallas cardiacas crónicas. Se ha comprobado que es seguro y eficaz, tanto para obesos como para personas mayores, ya que personas que se encuentran desacondicionadas cardiovascularmente pueden realizar ejercicios de fortalecimiento localizados sin aumentar su presión arterial ni frecuencia cardiaca además no debemos olvidar que la condición física de una persona depende tanto del sistema cardiovascular como de la capacidad muscular."Los ejercicios de fortalecimiento consisten en el uso de la resistencia para lograr la contracción muscular, y de esta forma incrementar la capacidad anaeróbica, la fuerza muscular y aumentar el tamaño de los músculos”, aclara la kinesióloga. Independientemente de la disminución del peso corporal, el ejercicio reduce efectivamente el HbA1c, que mide los niveles de glucosa en la sangre. Además, mejora la sensibilidad a la insulina, el gasto de energía física diario y la calidad de vida. También ayuda a prevenir algunos riesgos de desarrollar enfermedades cardiovasculares, como adiposidad visceral, perfil lípidico, salud arterial, y función endotelial.En los adultos mayores quienes pierden masa muscular inevitablemente, este tipo de ejercicio puede ser un factor protector contra caídas.Sin embargo, son quienes más se beneficiarían de estos cambios los más renuentes a realizarlos. “Quienes tienen hábitos sedentarios tienen muchas dificultades al momento de asumir nuevas costumbres, que involucren el ejercicio periódico, practicado con regularidad. Esta no es una tarea fácil”, afirma la profesional. Para las personas con obesidad severa, artritis, discapacidades físicas, y/o diabetes, incluso caminar 20 a 30 minutos al día puede ser todo un reto, incómodo y doloroso de cumplir.Con el continuo aumento de la incidencia de diabetes tipo 2 es evidente que las formas alternativas de ejercicios pueden ser beneficiosas en el manejo de la enfermedad. Este tipo de ejercicios tienen el potencial de aumentar la fuerza muscular, la masa magra y la densidad mineral de los huesos, que pueden mejorar el estatus funcional del control de la glicemia y ayudar en la prevención de la sarcopenia (reducción de la masa muscular) y la osteoporosis.“El ejercicio de resistencia depende de equipamientos, conocimientos y técnicas, por lo cual es necesario contar con entrenamiento inicial”, especifica la experta en actividad física en personas con obesidad. En consecuencia, según la ADA, el entrenamiento de resistencia debe convertirse en una forma realista de ejercicios para pacientes con diabetes tipo 2, y considera que se necesita más investigación para determinar si este tipo de entrenamiento es práctico, sostenible y viable económicamente para ser implementado a nivel popular.


Fuente:

La Segunda Online

15 de Mayo de 2008



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