lunes, 31 de agosto de 2009

Adiós arrugas


Con el paso del tiempo advertimos que la piel de nuestro rostro se adelgaza y pierde elasticidad, lo que ocasiona las primeras arrugas.
Con el paso del tiempo advertimos que la piel de nuestro rostro se adelgaza y pierde elasticidad, lo que ocasiona las primeras arrugas, mismas que podemos combatir mediante gimnasia facial, que ha demostrado ser excelente recurso para conservar nuestro rostro juvenil y radiante.
A través de los gestos transmitimos infinidad de emociones, como miedo, ira, dolor y preocupaciones, las que a mediano plazo se van convirtiendo en líneas de expresión y luego en arrugas alrededor de ojos, boca, cuello y frente.
Por ello, el objetivo de la gimnasia facial, si se realiza de manera constante, reside en lograr que los tejidos del rostro tengan óptima irrigación sanguínea para que las células reciban suficiente oxígeno y sustancias nutritivas, permitiendo que los tejidos se conserven por más tiempo y se regeneren más rápidamente.
El envejecimiento no se puede evitar por completo, pero sí podemos suavizar líneas de expresión que vayan apareciendo.
Asimismo, la preservación de una piel bella está íntimamente relacionada desde luego con los cuidados que le hayamos brindado tiempo atrás, es decir, mientras más atención pongamos a nuestro cuerpo antes de que aparezcan los efectos del tiempo, más probabilidades tendremos de conservarlo así por mucho más tiempo.
El ejercicio constante, la debida higiene y la eliminación de hábitos nocivos como fumar, beber demasiado alcohol y llevar una dieta no equilibrada son garantía de un buen aspecto siempre.
Los ejercicios de gimnasia facial que le proporcionamos a continuación ayudarán a las diferentes zonas que comprenden el rostro: Pómulos.
En una superficie plana, como una mesa, extienda sus brazos, después flexiónelos y acerque las manos hacia su cara, de manera que pueda apoyar la frente sobre las muñecas; a continuación estire todos los músculos de la cara pronunciando exageradamente, por ejemplo, el abecedario.
Párpados y zona alrededor de los ojos ("patas de gallo"). Sin estirar sostenga sus cejas con el dedo índice y el pómulo con el dedo pulgar, cierre los ojos con fuerza hasta sentir cómo tiemblan; ábralos lentamente.
Con el dedo índice de cada mano, tire del rabillo de los ojos hasta hacerlos parecer rasgados por completo; sostenga durante cinco segundos.
Sin retirar los dedos y sin permitir que los ojos dejen esa forma, intente juntar los ojos; aguante otros 5 segundos.
Labios. Si con el paso del tiempo usted comienza a advertir que pequeñas arruguitas se instalan alrededor de sus labios, este ejercicio frente a un espejo le ayudará a retrasar su aparición: puede pronunciar en voz alta todas las vocales de una manera que exagere el gesto al hacerlo.
Después respire profundamente y exhale volviendo a emitir el sonido de la vocal durante cinco segundos.
Frente. Utilizando los dedos índice, mayor y anular de las dos manos, realice movimientos circulares desde el centro de la frente hacia el nacimiento del cabello y las sienes, para luego detenerse en el entrecejo lentamente y deslizarse hacia arriba.
Con el índice y pulgar tome con firmeza pero sin jalonear sus cejas y haga un movimiento ascendente desde el ceño hasta el final de sus cejas, a manera de reacomodarlas en su lugar.
Cuello. Rote su cabeza hacia los lados tanto como pueda, a la derecha y después a la izquierda.
Mantenga cada postura durante cinco segundos, vuelva a la posición inicial y comience de nuevo.
Con esto se evitan flacidez y arrugas en el cuello. Otros ejercicios que puede efectuar para atenuar la aparición de las primeras arrugas consisten en pellizcar la zona donde éstas se ubican hasta que la piel enrojezca y estirarlas perpendicularmente, para después avanzar sobre ellas con los dedos moviéndolas en vaivén lentamente.
Consejos extras
Realice los ejercicios en la mañana o noche (puede repetirlos cinco veces cada uno) con el rostro limpio y después de aplicar un tónico refrescante.
Puede usar un aceite aromático, y al finalizar aplique una crema hidratante; descanse con los ojos cerrados y el rostro relajado por cinco minutos.
Entre ejercicios rocíe su rostro con agua mineral o termal. Escuche música relajante.
Realice los ejercicios en un lugar tranquilo y sin distracciones. Evite fumar y tomar bebidas alcohólicas.
Recuerde retirar todo el maquillaje por las noches. La gimnasia facial se puede convertir en nuestro mejor aliado para aliviar el paso del tiempo que se refleja en nuestro rostro; con unos cuantos minutos al día y sin necesidad de gastar grandes cantidades de dinero su piel se preservará joven durante más tiempo.


Fuente:

El Porvenir

31/08/09



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