miércoles, 24 de octubre de 2007

La dieta y el embarazo


Washington, DC -- El tópico de que las mujeres embarazadas deben comer por dos se ha quedado obsoleto. Los excesos en la alimentación no son buenos para las madres ni para el feto. Ginecólogos y nutricionistas han dado marcha atrás en la invitación al “engorde libre” y aconsejan una dieta más sana y saludable, rica en hierro, yodo y ácido fólico.La política mantenida por los expertos en la nutrición de las embarazadas ha dado un cambio radical en los últimos años. Ya no es aconsejable que la futura madre engorde en exceso porque se ha demostrado que los fetos demasiado grandes pueden originar preeclampsia (hipertensión) en las embarazadas y dificultan la expulsión del bebé en el parto. Un feto sobrealimentado también puede provocar anemia e incluso una amenaza de aborto. Por ello, ginecólogos y nutricionistas recomiendan a las mujeres embarazadas seguir una dieta sana y saludable para evitar engordar de forma desmesurada en esta tan delicada etapa.“La ganancia de peso materno óptima durante el embarazo oscila entre los 9 y 12 kgs (19.8 y 26.4 libras)”, comenta la Dra. Ana Palacios Marqués, especialista en Obstetricia y Ginecología en el Hospital Marina Baixa de Villajoyosa (Alicante, España) y colaboradora del portal de salud NetDoctor.es.Aunque la cifra varía según las circunstancias y el peso de la embarazada. Por ejemplo, según Palacios, en los embarazos gemelares se pueden llegar a ganar hasta 14 kg. (30.8 libras), mientras que “en los embarazos de las pacientes obesas se recomienda una ganancia de peso menor, de entre 4 y 8 kg (8.8 y 17.6 libras)”.Las encintas deberán ir ganando peso de forma gradual, aproximadamente un kilo por mes. Esta afirmación no es categórica, pero el aumento ponderal sí deberá de ser un poco mayor en la recta final del embarazo. Lo normal es ganar de 1 a 2 kgs (2.2 y 4.4 libras) entre la semana 0 y 12 de gestación, de 300 a 400 gramos por semana desde la semana 12 a la 28, y de 1 a 3 kgs (2.2 y 6.6 libras) al mes a partir de entonces. Dieta sana y equilibradaLas embarazadas, al igual que el resto de las personas adultas, deberán mantener una dieta sana y equilibrada durante el período de gestación. Las frutas, verduras, tubérculos, hortalizas y legumbres tendrán que estar presentes en la alimentación cotidiana, como también los cereales (pan, arroz y pasta).“Las carnes, los pescados y los huevos constituyen un importante aporte de proteínas, vitaminas y minerales, pero su consumo no debe ser excesivo”, sostiene la especialista, que aconseja tomar diariamente en torno a un litro de leche o derivados como el yogur o el queso, preferiblemente semi o desnatados.Las embarazadas deberán limitar, en cambio, el uso de aceites y grasas, especialmente las de origen animal, y consumir esporádicamente alimentos como los embutidos, los patés, la bollería y la pastelería. Su dieta también deberá tener en cuenta las demandas de hierro y ácido fólico, que se incrementan durante la gestación un 100% y un 122%, respectivamente. Como éstas no pueden ser satisfechas únicamente con la dieta, los especialistas recomiendan administrar suplementos farmacológicos con preparados de hierro y ácido fólico (el primero especialmente a partir de la semana número 20, el segundo deberá tomarse, a ser posible, antes de que se produzca el embarazo).“Un déficit de ácido fólico está relacionado con un mayor riesgo de desarrollar defectos del tubo neural, como la espina bífida, en el feto”, asegura Palacios. El déficit de yodo también se ha relacionado con la aparición de trastornos neurológicos en el futuro nacido. Por ello los expertos también recomiendan últimamente la ingesta de suplementos farmacológicos con yodo. Por otro lado, las mujeres embarazadas deberán evitar el consumo de tabaco y alcohol. Algunas de las madres que han consumido elevadas cantidades de alcohol durante su embarazo han desarrollado el llamado síndrome alcohólico fetal, que consiste en la aparición en el recién nacido de varios defectos como retraso en el crecimiento o retraso mental, mientras que el consumo de tabaco se asocia con un peso menor y otros efectos nocivos. Algunos expertos son escépticos con respecto a la cafeína pero no se ha comunicado que ésta ocasione efectos nocivos sobre el feto. Pero Palacios recomienda un uso moderado de la misma, sin superar las 2-3 tazas de café diarias.


Fuente:

HoyInternet.com

24 de Octubre de 2007



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