martes, 20 de enero de 2009

Varices, algo más que una cuestión de belleza


LAURA TARDÓN
MADRID.- No todas las venas que se observan en la piel son varices. Pero aquellas que sí responden a la descripción de esta patología venosa no necesariamente deben extraerse. Dependiendo de cada caso, hoy en día existen técnicas terapéuticas que evitan, en muchas ocasiones, aplicar alternativas invasivas.
Arañas vasculares, telangiectasias, varices, insuficiencia venosa, hipertensión venosa... A quién no le suena alguno de estos términos que, en mayor o menor grado, afectan a aproximadamente un 20% de la población adulta y al 50% de aquellas personas que superan los 50 años, preferentemente a las mujeres.
A veces por salud y otras por estética. Lo cierto es que gracias a las actuales técnicas de tratamiento que permiten conseguir una mínima invasión son numerosas las personas que se deciden a pasar por consulta para someterse a determinados tratamientos.
Para los casos más avanzados, la cirugía es el tratamiento indicado, pero cuando se trata de arañas vasculares o telangiectasias (varices de pequeño tamaño que se translucen a través de la piel, una forma mínima de la insuficiencia venosa crónica superficial), existen otras alternativas menos invasivas.
"La mayoría de las personas tiene en alguna parte de la pierna venas más visibles y que suelen preocupar desde el punto de vista estético. Sólo hablamos de insuficiencia venosa crónica (no estética), o vena enferma, cuando además de la dilatación de la misma, la sangre tiene un trayecto retrógrado, es decir, existe reflujo y por lo tanto hipertensión venosa", explica José Román Escudero, presidente del Capítulo Español de Flebología de la Sociedad Española de Angiología y Cirugía Vascular.
En lo que se refiere a los tratamientos no quirúrgicos, y dependiendo de las características de cada paciente, las medidas terapéuticas son numerosas. Su objetivo es evitar el reflujo, disminuir el tamaño de las varices y hacerlas desaparecer.
"El hecho de que existan tantas opciones terapéuticas indica que ninguna ténica suele ser definitiva, ya que desconocemos la causa de las varices. Cualquiera de los métodos puede ser útil en manos expertas y bajo la prescripción de un cirujano vascular y basada en un estudio ecodoppler previo (examen de referencia de la hipertensión venosa, condición sin ecuanum de la insuficiencia venosa crónica)", indica el angiólogo José Román.
"El éxito de las modalidades más actuales se debe a que evitan ingresos hospitalarios, anestesias generales o incisiones en la ingle, pero los resultados, en cuanto a reaparición, no son mejores que los de otras técnicas clásicas", puntualiza el experto.
Dentro de las numerosas posibilidades de tratamiento para las telangiectasias, destaca el láser percutáneo, la fleboesclerosis con microespuma y la radiofrecuencia. Para las varices grandes y quirúrgicas, una de las modalidades más destacadas que se aplica en la actualidad es el láser endovenoso.
"Son los métodos más utilizados en medicina privada y en tratamientos estéticos. La medicina pública sigue realizando casi todas las intervenciones con cirugía y no contempla el tratamiento de las telangiectasias y arañas vasculares", afirma José Román Escudero, también director del Servicio de Angiología, Cirugía Vascular y Endovascular del Hospital San Pau de Barcelona.
Los tratamientos más de moda
Tal y como asegura el presidente del Capítulo Español de Flebología, "el láser percutáneo es un método de fácil aplicación que aplicado con prudencia y conocimiento, no daña los tejidos ni las estructuras".
Se puede aplicar en el tratamiento de problemas de índole estético (a través de una fuente de luz y diferentes sustancias, la vena se destruye) y en el caso de venas de mayor tamaño (se introduce una fibra óptica guiada por ecodoppler). "Es importante aclarar que el láser no cura la vena enferma, la destruye, igual que ocurre con la radiofrecuencia (otra forma de fuente de calor con las mismas indicaciones que el láser) o la esclerosis con espuma", matiza el experto.
La fleboesclerosis consiste en inyectar en la vena afectada una sustancia para convertirla en microespuma. "Apenas produce molestias al paciente y en pocas sesiones de tratamiento se consiguen excelentes resultados". La sustancia inyectada en la vena desplaza la sangre y se adhiere a la pared interna de la vena, con lo que destruye el tejido interior y así, en unos meses, la variz queda reducida a un cordón fibroso.
La radiofrecuencia es otra forma de calor mínimamente invasiva, con las mismas indicaciones que el láser e incluso con un procedimiento muy parecido. Se sirve de la aplicación de energía para transmitir calor a través de una aguja.
El láser endovenoso es una técnica que se realiza mediante una pequeña incisión a través de la cual se introduce una fibra láser con la que se conseguirá la desaparición del tronco afectado. "Da buenos resultados estéticos, un corto periodo de tratamiento y el rápido retorno a las actividades normales", explican desde el Capítulo Español de Flebología. "La intervención se realiza bajo visión directa, a tiempo real y con ultrasonido Doppler, lo que permite tener un control de la acción directa de la fibra láser, en el interior de la vena safena".
Esta alternativa no es recomendable en pacientes con diabetes, obesidad mórbida, úlceras activas infectadas o una vena que haya sido esclerosada con anterioridad.
Algunas recomendaciones
"Antes de afrontar un tratamiento reparador, es necesario que un angiólogo o cirujano vascular descarte cualquier patología venosa asociada a la aparición de las arañas vasculares", según el especialista. En ocasiones, su aparición puede ser síntoma de un problema venoso más profundo y con su eliminación simplemente desaparece la señal de alerta, pero no la enfermedad. Si las arañas están asociadas a las varices, lo más adecuado es intervenir primero éstas, proceder a la esclerosis y finalmente aplicar el láser. "Así mejoran los resultados y evitamos las recidivas en la medida de lo posible", añaden.
A pesar de todas estas alternativas punteras aún no existe tratamiento para curar definitivamente la insuficiencia venosa crónica. Gran parte de los casos de varices son irremediables por tratarse de un problema constitucional. Pero sí se puede retrasar e incluso, en algunos casos, prevenir, la aparición de las varices, siguiendo algunas recomendaciones generales (como evitar una vida sedentaria, utilizar medias de compresión y practicar masajes ascendentes) ayuda a prevenir o retrasar la aparición de las varices.


Fuente:

ElMundo.es

20 de Enero de 2009



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